Harley, Halley, PUPAS

Cuando lo adopté, se llamaba Harley, como Harley Davidson. Lo cierto es que no le pegaba ni con cola. Además, a mí las motos no me gustan. Así que, dado que en aquel momento escuchaba en bucle Love of Lesbian, y ese año estrenaron El poeta Halley —una canción que me encantaba—, decidí cambiarle el nombre. Como además no difería mucho del original, lo llamé Halley, como el cometa.

La gente lo pronunciaba de distintas maneras: con h sonora, sorda o como le daba la gana… que también estaba muy bien. Jajaja.

Con este pequeño inciso, sabes de forma muy superficial el porqué de su nombre, aunque te aseguro que con un poquito más de lectura, no sólo lo sabrás, también lo entenderás.

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